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Malos hábitos al conducir que dañan prematuramente la transmisión de tu vehículo

Realizar maniobras incorrectas al estacionar o descansar el pie en el pedal puede generar reparaciones costosas en la transmisión automática de tu coche.

Redacción La Contraparte
Foto: motorpasion.com.mx

Muchos automovilistas en México desconocen que ciertas rutinas al estacionar el vehículo provocan un desgaste acelerado en la caja de cambios. La práctica común de colocar la palanca en la posición de estacionamiento (P) antes de activar el freno de mano ejerce una presión innecesaria sobre el perno de seguridad de la transmisión, especialmente en terrenos con inclinación. Al realizar esta secuencia, el peso total del coche recae sobre el mecanismo interno de la caja, en lugar de ser contenido por el sistema de frenado, lo que puede derivar en fallas mecánicas severas a largo plazo.

Para preservar la vida útil de los componentes, los expertos en mecánica automotriz recomiendan seguir un orden específico al detenerse. Lo ideal es mantener el pie en el freno de servicio, colocar la palanca en posición neutral (N), activar el freno de mano, soltar brevemente el pedal del freno para permitir que el vehículo se asiente y, finalmente, mover la palanca a la posición de estacionamiento (P). Este procedimiento asegura que el freno de mano sea el que soporte el esfuerzo físico del vehículo, protegiendo así los engranajes de la transmisión de esfuerzos innecesarios.

Otro hábito perjudicial que suele observarse en las calles y avenidas del país es el descanso constante del pie izquierdo sobre el pedal del embrague o, en transmisiones automáticas, el uso de ambos pies para controlar la aceleración y el freno simultáneamente. Esta costumbre, conocida como pedalear, genera un sobrecalentamiento en los sistemas de frenos y, en el caso de vehículos manuales, un desgaste prematuro del disco de embrague, lo que obliga a los propietarios a realizar mantenimientos correctivos antes de lo previsto por el fabricante.

Además, la falta de mantenimiento preventivo en el líquido de transmisión agrava estas malas prácticas. Aunque muchos conductores suelen enfocarse únicamente en el cambio de aceite del motor, el fluido de la transmisión es vital para la correcta lubricación y temperatura del sistema. Ignorar las recomendaciones de kilometraje para este servicio, junto con las malas costumbres al volante, aumenta considerablemente la probabilidad de enfrentar averías costosas que impactan directamente en la economía familiar.

Es fundamental que los conductores mexicanos adopten una cultura de manejo preventivo para evitar reparaciones que pueden superar los presupuestos de reparación cotidianos. La supervisión periódica en centros de servicio certificados y la corrección de estos vicios al conducir son las mejores herramientas para extender la vida útil de cualquier unidad, garantizando mayor seguridad y eficiencia en los traslados diarios por las ciudades del país.

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